Ahora, me parecía muy lejano el momento de dejar el coche, y de comenzar a andar, alumbrando la senda con la luz del frontal que le servía de apoyo a la luna. Lejano el momento de cruzar el rio, saltando de piedra en piedra y acordándome de los malditos bastones que me había dejado en casa. Ya no tenía importancia, el vuelco que me dio el corazón cuando aquel extraño me agarró por detrás.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Lola se pasa al papel
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Pyrene: Cuenta la leyenda...
Cuenta la leyenda que una vez al año este pueblo abandonado se vuelve loco, se llena de vida. Pero no de cualquier vida. No son exactamete turistas en busca de la foto perfecta. Una vez al año todo vale en este pueblo. A este pueblo no llega la luz electrica, a este pueblo no se llega en coche. Esta noche todo se ilumina con candelas. Las arcadas, los porches, ventanas, ventanucos antes vacias, se llenan de velas. A la luz de la velas, mejor, a sus sombras se crea una atmosfera única, una atmosfera que muy poco conocen.
Cuenta la leyenda que para llegar, hay que andar unas cuantas horas. Atravesando un rio primero, subiendo por un empinado barranco después y continuando por una suave senda, hasta llegar al destino. Los ruidos de la noche te acompañaran durante todo el camino, a veces son piedras que corren pendiente abajo, otras veces el crac de haber pisado un boj, pero hay ruidos que te haran pensar que no vas solo, que te están vigilando, o mejor dicho acompañando. Esa sensación de no estar solo, es la que dara comienzo al juego, es la que te hara librate de perjuicios y vibrar a cada paso. Es la que te hara parar para escuchar entre los sonidos de la noche, ese jadeo casi inaudible, pero que estas segura que esta ahí. Pero no te dara tiempo, algo se abalanza sobre ti, a horacajadas sobre tu espalda, te susurra –quieta- Notas su jadeo en tu espalda, te acaricia el cuello con la mano abierta, lo besa, notas la calentura en su saliva. Te agarra de la coleta –sigue, solo queda media hora de camino-.
En ese momento no sabras si abandonar, si has echo bien en aceptar la invitación, pero te acordaras de esa lengua pasando firmemente por tu cuello y decidiras continuar.
Cuenta la leyenda que al llegar al primer muro de piedra, cuando ya veas el relucir de la velas del pueblo. Dos personas te pararan, comprobaran que llevas antifaz, y te pedirán que te desnudes. Una vez ahí, comprobaran que llevas la marca, para eso tendrán que separarte los muslos y acercar una vela tanto que notaras como el calor invade tu sexo. Pero eso te gustara, un escalofrio te recorrerá la columna y por fin te encontraras libre.
A partir de ahí el recorrido es corto, solo debes seguir el camino de velas en el suelo. Te daras cuenta, que la túnica con la que te han vestido es de raso, larga hasta los pies y que queda unida al cuerpo por tres lazos. Uno en el cuello, el siguiente debajo del pecho y el ultimo aprisionando las caderas. Te daras cuenta que andas apresurada, y que el raso al volar hace ruido, como el de una sabana tendida. Te daras cuenta , conforme te acerques, que estas excitada, que tus piernas tiemblan de emoción, que por fin estas donde llevas años soñando.
Esto es lo que contaria la leyenda…si fuera leyenda…
martes, 20 de octubre de 2009
Quimica
miércoles, 18 de febrero de 2009
SMS I
miércoles, 1 de octubre de 2008
Carla, Aitor y yo
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Desconocida conocida
Apenas una semana duraron los ciberencuentros, en seguida decidimos encontrarnos
Quedamos que yo iría a Madrid. En principio llegaba en el AVE de las 3, por lo que, como el trabajaba él lado de Atocha, pues nos venia muy bien.
Digo en principio, porque lo que paso fue otra cosa. Cogí el AVE que llega a las 11 dispuesta a cumplir una de sus fantasías.
Me había puesto un vestido rojo, no muy corto ni muy escotado, pero que permitía adivinar que debajo de él no había nada, además me calcé con unas sandalias atadas al tobillo también rojas.
Durante el trayecto en el tren estaba absolutamente fuera de mi, no paraba de pensar en su cuerpo, por fin pegado al mío, en lo que iba a suponer nuestro encuentro, en sus manos acariciándome la piel, en mi boca lamiéndole entero…
Cuando salí de Atocha puse rumbo al edificio donde Borja trabajaba, durante el trayecto le llame por teléfono
- Dime
- Estarás disponible a las 3 verdad
- Claro, no veo el momento
- Sabes Borja…te tengo muchas ganas, mas de las que te imaginas.
- Aiiiiiiiii mujer, tu voz, tu voz me pone muy cachondo
- Si lo que te pone es mi voz, imaginate cuando tengas mis labios pegados a tu oído susurrándote guarradas.
- Que guarradas Lola? Dime alguna que ahora no caigo…
- mmmmmm te voy a dejar antes de que montes algún escándalo en la oficina
- Nooooooo, joder que a gusto te follaria
- Me estoy mojando solo de pensar lo que va a pasar esta tarde…
Por ahora todo iba saliendo bien, él no imaginaba lo que estaba punto de pasar.
Ya había llegado a la puerta, tenia una mezcla de nerviosismo y excitación, me dirigí al puesto de información y pregunte por el despacho de Borja. El guarda, no sin antes echarme un vistazo de arriba abajo me indico donde estaba. Le di las gracias y me fui para allá.
Al fondo de un largo pasillo estaba su despacho, antes de tocar a la puerta, respire un par de veces, me arregle el pelo y…
-Adelante
Abrí la puerta y me quede apoyada en el quicio de la puerta mirándole, no era especialmente guapo, pero tenia una mirada de las que te ahogan, con los ojos entornados de un azul oscuro que resaltaban sobre su piel morena y su pelo oscuro. Bueno si, era guapo, guapísimo.
-Puedo ayudarte en algo?
Como respuesta obtuvo un portazo y a mi andando hacia el. En sus ojos había lujuria, su mirada saltaba de mis caderas a mis tetas, que saltaban libremente. Además el ruido de los tacones me pone, y mas sobre el parquet.
Me puse detrás de su silla y la giré para tenerlo frente a mi.
El no perdió el tiempo, puso sus manos en mis rodillas y comenzó a subirlas hasta llegar al punto donde deberían estar las bragas.
No le deje continuar, me agache para besarle pero mis labio apenas rozaron los suyos. Fui directamente a su cuello, mientras mi mano tocaba el bulto de su pantalón. Lo restregaba.
-Que haces? Quien eres?
-Shshshshsh…
Me arrodille entre sus piernas. Cuando por fin libere su verga…guau. Ahí estaba, apuntándome. Lamí suavemente la gotita que salía de su polla. Y lamí, mordí, chupe su polla, hasta hacerlo llegar a un orgasmo que me lleno la boca y la cara de sus fluidos.
Vi su cara, oí sus gritos. Note sus manos en mi cabeza. Me puse de pié. Me limpié la cara y me fui.
Me fui caliente. Le hubiera follado ahí mismo, le hubiera dicho que era yo, Lola, pero preferí que lo descubriera el solo.
A las 3 me esperaba en Atocha. Yo me había cambiado de ropa. Él miraba al AVE, me acerqué por detrás. Le toqué el hombro.
- Lo sabía, sabía que eras tu… bueno no sabia pero me imaginaba…perversa!
Esto es todo lo que hablamos en las siguientes 2 horas.
Finde divertido…Me gustó.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Dos
Cuando comenzó a salir el néctar, acerco su boca para que cayera en ella, eso le gustaba, pero mas le gustaba acercarse luego a su cara y dejarlo caer, suave y lentamente por su rostro, mientras Luis lo recibía con los ojos cerrados y la boca entreabierta.
En ese momento veía en su expresión la felicidad, la sexualidad, en ese momento sabía que se querían.





